Ha llegado el día en el que me he decidido a escribir.
Todo empezó el día de mi trigésimo segundo cumpleaños, cuando de una vez por todas mis padres y mi chico/marido se decidieron a regalarme conjuntamente un dispositivo móvil de última generación, que sin lugar a duda me ha invitado a lanzarme en esta nueva aventura que la asumo con mucha energía.
La idea ya venía rondando en mi cabeza desde hace más de un año, pero gracias a ser mamá ha ido cobrando más importancia en mi check list.
La protagonista es mi vaquita, mi hija. Ella tiene 11 meses y, a pesar del COVID19, cada día es una nueva aventura.